Y en una noche de verano nos deten铆amos. 馃専 Brillando con luz propia en la preciosidad de su conjunto ellas robaban nuestra atenci贸n, y en la contemplaci贸n de esa iluminaci贸n cupular de car谩cter divino se abria la mente y surg铆an preguntas 馃専


"La ciudad de Dios"

Para algunos se abrieron caminos, siempre mirando hacia arriba. Noche tras noche las admiraban fascinados. La fuerza de la emoci贸n gener贸 el poderoso deseo de conocerlas y les llevo a una continua observaci贸n, empezaron a anotar cada uno de los movimientos que ah铆 se produc铆an, descubriendo, interrelacionando. Algunas azules, otras rojas, algunas caen, este conjunto tiene forma de osa, y esa formaci贸n puede verse la segunda semana de primavera, ah铆 est谩 Neptuno... M谩s all谩, algunos aseguraban que el poder de esos astros influ铆a y determinaba el destino de nuestras vidas...




La inmensidad del deseo causado por esa misteriosa belleza, como si de un llamamiento predestinado se tratara, dispuso todos los avances y recursos a su alcance, las mejores mentes cooperando en nombre de la ciencia, tecnolog铆a, inform谩tica, f铆sica, dise帽o; toda clase de conocimientos, econom铆a, organizaci贸n… a帽o tras a帽o, tras a帽o, tras a帽o. Toda la carne en el asador a disposici贸n del deseo de hacer realidad visitar los lugares avistados de esa ciudad y viajar entre sus luces, empujados hacia ello como si de la llamada de la persona mas amada se tratara…

Y lo hicimos...馃殌



Este es un homenaje a esas noches m谩gicas de verano, una breve historia sobre como lo grande llama a lo que es peque帽o y lo peque帽o se hace grande para poder corresponderle, desatando el cabal de la llama nerviosa de un cohete que despega camino hacia esa cita tan so帽ada...

Esta es una historia sobre la humanidad en su conjunto, sobre cual sera nuestro destino de entre las estrellas. Pero por encima de todo, esta es una historia de todos, una historia sobre donde nos lleva y como nos transforma la fuerza de lo que sentimos por esa estrella que brilla especialmente sobre nuestra retina...




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